Bonita del Norte es una casa tricentenaria en Lamadrid que restauramos para Wishome. Tres siglos de historia cántabra en cada viga y cada piedra, con interiores que respiran calidez y luz natural.

Aquí quise jugar con el contraste: conservar todo el carácter centenario de la madera y la piedra, y vestirlo con linos en tonos beige, lámparas de rafia y alfombras naturales. Los murales pintados a mano añaden ese punto de alma que diferencia un espacio decorado de un hogar vivido.
La cocina, con su tonalidad verde menta, los bancos de esparto y las vigas recuperadas, es para mí el corazón de la casa. Un lugar donde reunirse, cocinar y dejar que las horas pasen sin prisa.
“Tres siglos de historia en cada viga y cada piedra. Mi trabajo fue vestirla con calidez sin robarle el alma.”
— Dafne Vijande




